Psicología cognitiva conductual

Cómo ser feliz (Y por qué debes serlo)

Cómo ser feliz

Tener emociones negativas como la tristeza, la decepción, o la frustración es natural, todos los seres humanos y los animales las tenemos y debemos aceptarlas como parte de la vida. El problema surge cuando estas emociones negativas se establecen en nosotros de un modo permanente o muy recurrente y no conseguimos sentirnos felices. Si bien todos debemos aprender a gestionar nuestras emociones, cuando esas emociones negativas son recurrentes es urgente buscar recursos para cambiar esta dinámica.

Aprender a gestionar nuestras emociones es aprender a ser más felices, y algo que no siempre tenemos en cuenta, es cuidar nuestra salud física, pues todas las emociones se somatizan y las emociones negativas que se mantienen en el tiempo es muy posible que acaben en enfermedad.

El optimismo y la ilusión son esenciales para estar sanos, y es que las personas que son capaces de mirar la vida desde una perspectiva optimista, que interpretan aquello que les sucede desde la alegría, cambian su genética y la mejoran. De modo que nosotros, y también nuestros futuros hijos y nietos se beneficiarán de esa interpretación de las circunstancias que nos rodean. La felicidad no está directamente relacionada con el bienestar, sí con el amor. El amor a ideales, a una actividad, el amor a otras personas, el amor a uno mismo o el amor a un recuerdo incluso.

Esto es así, amar nos sana a todos los niveles. El amor, aquello que nos gusta mucho, hace que segreguemos hormonas gratificantes y esto es lo que nos salva. Según Marian Rojas Estapé, psiquiatra, la felicidad es vivir instalado en el presente habiendo superado las heridas del pasado y mirar con ilusión al futuro. Por ello, es imprescindible amarnos a nosotros mismos, perdonarnos por todos y cada uno de los errores que creamos haber cometido en el pasado, perdonar a todas las personas que nos hayan podido herir en el pasado, amar a otras personas, y hacer pequeñas cosas que nos hagan sentir bien para segregar hormonas gratificantes como la dopamina y la endorfina.

Saborea cada pequeña cosa del presente, del bocadillo que te comes cada mañana, de la brisa cuando sacas a tu perro a pasear por la noche, de la ducha de agua caliente, saborea todo lo que puedas. Y una vez tus emociones estén más estabilizadas, crea proyectos que te produzcan ilusión, que te motiven a levantarte con ganas cada mañana. Ese camino sólo depara cosas buenas para ti.

A continuación te dejamos una conferencia de Marian Rojas Estapé que seguro te ayudará a reenforcar el modo en que interpretas lo que te sucede y te ayuda a aprender a gestionar tus emociones:

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