Psicología clínica Psicología cognitiva conductual

Las consecuencias de provocarse el vómito

consecuencias de vomitar

El hábito de provocarse el vómito puede partir tanto de un trastorno anoréxico como de un trastorno bulímico. La diferencia es que en el trastorno bulímico ha habido un exceso previo (un atracón) mientras que en la anorexia solo una percepción exagerada de exceso. En ambos casos, el vómito tiene la función de compensar lo comido y de calmar la culpa y la sensación de descontrol.

  • Ansiedad:  Las personas que tienen este problema viven en el miedo y de esa forma no viven. Para ellos, no hay noche que no vean el día, porque todo el tiempo están anticipando su futuro amenazante para intentar controlar y prevenir que la ansiedad, su fantasma, no los atrape.
  • Obsesión con la comida y la imagen corporal: Tiene una preocupación excesiva por su peso, talla e imagen (siempre se compara con otras personas, necesita que le confirmen que no esta obeso, etc., se molesta si sube de talla, usa ropa que oculte alguna parte de su cuerpo y sino la puede usar evita situaciones sociales, etc.)
  • Compulsiones: pesarse, tratamiento de belleza, etc. Estar frecuentemente pesadose o haciéndose tratamientos de belleza mas seguido de lo normal Por ejemplo, les decimos a nuestros pacientes “Cada día debes evitar lo que la obsesión te pide, si te dice ve a bañarte, tu debes ir 1 hora más tarde”. Esta prescripción sigue la estratagema china de aplazar para aprender a prescindir. El cambio que se produce es también exponencial.
  • Depresión: La tendencia de hacerse la víctima de lo que le ocurre o ha sucedido. Sentirse víctima, aunque haya muchas razones para tener ese rol, es muy peligroso porque empeora el cuadro depresivo ya que lleva a la persona a seguir renunciando y delegando, dos de las soluciones intentadas disfuncionales que mantienen y empeoran el cuadro.
  • Estado de ánimo inestable:  sin motivación por hacer las cosas, pérdida de ilusión y de energía. La persona puede sentirse triste, vacía sin esperanzas pero también podría sentirse irritable.
  • Irritabilidad:  se emplea ampliamente en la descripción de pacientes con alteraciones de conducta, su concepto está poco definido y en ocasiones se intercambia con agresividad, hostilidad, mal temperamento, ira o intolerancia. Un importante problema de la investigación en la irritabilidad se encuentra en las diversas formas en que se define.
  • Pérdida de peso excesiva: La depresión y el aislamiento pueden originar pérdida importante de peso, en particular en los ancianos. En la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y en la insuficiencia cardíaca congestiva llega a aparecer anorexia y un mayor gasto energético en reposo. También el hecho de no estar aprovechando los verdaderos nutrientes de la comida debido a la provocación del vomito.

Qué son los trastornos de la conducta alimentaria?

Los trastornos de la conducta alimentaria son problemas relacionados con la forma en que comen las personas. Pueden ser muy perjudiciales para la salud de la persona, sus emociones y sus relaciones personales. Hay varios tipos distintos de trastornos de la conducta alimentaria.

¿Cuáles son los distintos tipos de trastornos de la conducta alimentaria?

Los tipos más frecuentes de trastorno de la conducta alimentaria son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, el trastorno por atracón y el trastorno por evitación/restricción de la ingesta (ARFID, por sus siglas en inglés).

La anorexia nerviosa. Las personas con anorexia nerviosa:

  • Comen muy poco a propósito Esto lleva a que tengan un peso corporal muy bajo.
  • Tienen pavor a ganar peso. No soportan la idea de estar gordas.
  • Tienen una imagen corporal distorsionada. Se siguen viendo gordas a pesar de estar muy delgadas.

Las personas con anorexia nerviosa son muy estrictas sobre qué deben comer y en qué cantidad. Pueden estar pensando en las calorías constantemente.

La bulimia nerviosa. Las personas con bulimia nerviosa:

  • Comen demasiado y sienten que pierden el control para dejar de comer. Esto se llama comer por atracón.
  • Hacen cosas para compensar o corregir la conducta de comer en exceso. Pueden vomitar a propósito después de haber comido demasiado. Esto se conoce como purgarse. Para impedir la ganancia de peso pueden usar laxantes, diuréticos, pastillas para perder peso, el ayuno o hacer mucho ejercicio físico.
  • Se juzgan a sí mismas basándose solo en su aspecto corporal y en su peso

Las personas con bulimia nerviosa comen mucho más (durante un período determinado de tiempo) que lo que come la mayoría de la gente. Si una persona se da atracones y se purga con regularidad, esto puede ser un signo de que tiene bulimia nerviosa. A diferencia de la gente con anorexia nerviosa, que está muy baja de peso, las personas con bulimia nerviosa pueden estar delgadas, tener un peso corporal promedio o tener sobrepeso. Las personas con bulimia nerviosa suelen ocultar sus atracones y sus purgas.

¿Cómo se diagnostican los trastornos de la conducta alimentaria?

Los profesionales de la salud o los profesionales de la salud mental pueden diagnosticar un trastorno de la conducta alimentaria basándose en el historial médico, los síntomas, las pautas de pensamiento, las conductas alimentarias y una exploración física.

El médico registrará el peso y la estatura de la persona y comparará estas medidas usando una gráfica de crecimiento. Es posible que el médico pida pruebas para saber si puede haber otra causa de los problemas relacionados con la alimentación y para evaluar los problemas causados por el trastorno de la conducta alimentaria.

¿Cómo se tratan los trastornos de la conducta alimentaria?

Los trastornos de la conducta alimentaria se tratan mejor cuando los lleva un equipo de profesionales, que suele incluir a un médico, un dietista o nutricionista y un terapeuta. El tratamiento engloba el asesoramiento sobre nutrición, los cuidados médicos y la psicoterapia (individual, de grupo y familiar). El médico puede recetar medicamentos para tratar el trastorno por atracón, la ansiedad, la depresión u otros problemas relacionados con la salud mental. Los detalles del tratamiento dependerán del tipo concreto de trastorno de la conducta alimentaria que presente la persona y de lo grave que sea. Algunas personas deben ser hospitalizadas debido a su extrema pérdida de peso y a las complicaciones médicas que presentan.

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