Psicología cognitiva conductual

Cómo sentirse bien

Todos nosotros a medida que tomamos consciencia de nuestras emociones queremos aprender cómo sentirse bien, cómo hacer para generar buenas sensaciones en uno mismo. Todos queremos sentir placer con nuestra propia persona, sentirnos cómodos con nuestra vida cotidiana, comportarnos de forma consonante con los valores que consideramos tener, ser autónomos y desarrollar nuestra personalidad libremente. Cuando esto no sucede es cuando dejamos de sentirnos sanos mental y emocionalmente.

A menudo entendemos el estar sano con el correcto funcionamiento de los procesos puramente relacionados con nuestro cuerpo, sin entender que los procesos emocionales y psíquicos no sólo están relacionados entre sí, sino que éstos están estrechamente relacionados con el resto de nuestros sistemas corporales. Por ejemplo cuando pasamos nervios porque vemos avecinarse un examen podemos experimentar desde cefaleas tensionales, vómitos, psoriasis, o diarreas hasta la aparición de herpes zóster en los labios o en la nariz. Todas nuestras ideas, todas nuestras emociones y todo nuestro cuerpo están interconectados y el funcionamiento anormal de una de las partes puede provocar el mal funcionamiento del resto de nuestros sistemas.

Es por esta razón que es de vital importancia tener una relación satisfactoria tanto con nosotros mismos como con los demás. Y aún es más importante ser capaces de tener un buen estado anímico general, que no quiere decir que estemos permanentemente felices, algo difícilmente alcanzable, pero sí que podamos tener el ánimo suficiente como para poder hacer frente a los distintos contratiempos que se nos van a presentar a lo largo de la vida.

Estar sanos psíquica y emocionalmente también nos permite vivir la enfermedad física de un modo muy distinto. Todos conocemos a personas que tienen enfermedades crónicas, enfermedades degenerativas, que han padecido algún tipo de accidente y presentan secuelas graves, personas con problemas congénitos, etc. que son mucho más felices que muchos otros individuos supuestamente sanos. Y es que a menudo tener una buena actitud con la vida conlleva un esfuerzo por vivir, y dependiendo de la disposición de uno para hacer este esfuerzo, uno va a estar en mejores o peores condiciones a nivel de bienestar emocional.

Esforzarse por vivir significa enfrentarse al sufrimiento que provoca la acción, a buscar aquellas cosas que nos resulten estimulantes, a querer ser lo más libres que nos sea posible, significa enfrentarse a los miedos que cada uno tiene, y sobre todo, significa ilusionarse con las pequeñas cosas que nos suceden a diario. Salir de casa, redescubrir tu ciudad, ir a ver el mar, cerrar los ojos en un día soleado.

No obstante, para todos aquellos que convivimos a diario con la enfermedad, con la pérdida de seres queridos o con dramas personales de distinta índole que justifiquen la falta de esperanza, el esforzarse por vivir es todo un reto. Es obvio que todos querríamos eliminar esa enfermedad que nos ha cambiado la vida, resucitar a aquella persona que hemos perdido, recuperar los sentimientos de aquella persona que ha dejado de querernos y que consideramos esencial en nuestro día a día e incluso cambiar las ideas de otras personas para evitar esos dramas familiares que nos están impidiendo sentirnos bien. Esto, por suerte o desgracia, no es posible, ya que lo único que realmente podemos cambiar de nuestra vida es lo que depende exclusivamente de nosotros mismos. Cambiar la visión que tenemos de aquello que nos sucede, aprender mecanismos para gestionar mejor los momentos en que tengamos un pico de sufrimiento y aprender a disfrutar de todo aquello que nada tiene que ver con nuestro drama y que actualmente ignoramos a causa de nuestro bajo estado de ánimo. Todo esto puede ayudarnos a empezar a sentirnos bien y a disfrutar de algo que sí tenemos, el estar vivos.

Esta es la razón principal por la que hemos decidido crear esta página. Para darte todos esos recursos que puedan ayudarte y para acercarte a profesionales que puedan escucharte y darte una visión más personal y enfocada en tu situación concreta. Bienvenidos.

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