Psicología de la personalidad

Ataques de pánico: cómo gestionarlos.

Ataques de pánico

El trastorno de pánico es una forma de trastorno de ansiedad en la que hay ataques de pánico repetidos durante un corto período de tiempo (por ejemplo, cuatro o más ataques de pánico en un mes). Es uno de los trastornos de ansiedad más comunes, sobre todo entre las mujeres, quienes tienen el doble de probabilidades de tener trastorno de pánico que los hombres. Por suerte, hablamos de un desorden mental que se puede tratar eficazmente.

El tratamiento adecuado puede ayudar a reducir o prevenir ataques de pánico en el 70 a 90 por ciento de los pacientes. Si estás tomando medicamentos para el trastorno de pánico, es muy importante que sigas cuidadosamente las instrucciones de tu médico. Se debe vigilar de cerca el uso de antidepresivos y analgésicos y tienes que tener en cuenta que puede tomar algún tiempo que se vuelvan eficaces, también que su eficacia varía según la persona. Puede ser necesario para tu médico ajustar la dosis o cambiar completamente la medicación para encontrar un medicamento que proporcione los resultados óptimos para ti y que tenga los mínimos efectos secundarios como sea posible. Siempre debes tener presente que sólo se pueden suspender los antidepresivos o los ansiolíticos bajo la estricta supervisión de su médico. Detener estos medicamentos demasiado rápido puede conducir a síntomas de abstinencia, incluyendo náuseas, dolores de cabeza y mareos, y en algunos casos incluso la muerte.

Las personas que tienen demasiado estrés en sus vidas corren un mayor riesgo de ataques de pánico. Las técnicas de relajación como yoga, meditación, relajación muscular, técnicas de respiración e imágenes guiadas pueden ayudar a las personas a sentirse más relajadas. Otros consejos para reducir el estrés y los posibles ataques de pánico incluyen:

  • Come bien, nútrete adecuadamente para tener tu mente y tu cuerpo en condiciones óptimas.
  • Bebe líquidos. El consumo de agua en cantidades suficientes previene los mareos y da energía a tu organismo.
  • No te preocupes en exceso tras un ataque de pánico. Los ataques de pánico no te van a dañar a nivel físico, de manera que relájate porque no hay nada que funcione mal en ti, ni física ni psíquicamente.
  • Por supuesto, evita todo tipo de sustancias psicotrópicas, alcohol u otro tipo de drogas.
  • Haz ejercicio físico de forma regular para segregar endorfinas.
  • Asegúrate de dormir un número de horas suficientes y con buena calidad de sueño.
  • Haz actividades que te gusten y hagan que tu autoestima esté fuerte.
  • Crea una red saludable de amistades y esfuérzate en generar relaciones positivas y fuertes con ellos.
  • Trabaja en la resolución de conflictos, de modo que puedas enfrentarte a ellos de una forma positiva.
  • No seas demasiado autoexigente contigo mismo/a en el trabajo o en la escuela, tus objetivos deben ser realistas.
  • Si vas a hacer una prueba como exámenes o una entrevista, prepárate todo lo que puedas para ir seguro de ti mismo y así reducir el nivel de ansiedad.

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *